sábado, 23 de abril de 2011
viernes, 22 de abril de 2011
Un minuto más
Me dicen el fin, me llaman la Muerte, algunos me temen, otros me desean, otros no quieren encontrarme, pero es inevitable, soy eterna e indispensable.
Miradas, voces, miles de pensamientos, ruegan por más tiempo, piden. Los escucho atentamente, los veo. Viven la vida sin darse cuenta de lo que vale. La usan, la malgastan, y cuando llega el final, me piden un minuto más. Y pensar que valoran más ese minuto que todo lo que dejan atrás. Me entristece. Ojalá fuera tan fácil, ojalá que con el sólo hecho de arrepentirse pudieran salvarse.
Durante sus vidas trato de advertirles, de hacerles entender que nada en su vida es gratis. Es triste que tenga que llegar ese momento para que aprecien todo lo que perderán. Una caricia, una mirada, todo lo que no supieron valorar. Sólo se acuerdan de mí cuando deciden vivir.
No puedo decir que lo siento, porque a fin de cuentas tengo que hacerlo. Tengo que llevármelos, uno a uno, aunque eso signifique el fin del mundo.
Así que cuando llegue el momento de que camines a mi lado, puede ser que sólo te conceda un minuto más. Aunque si lo llegas a pensar, un minuto puede ser una eternidad.
Miradas, voces, miles de pensamientos, ruegan por más tiempo, piden. Los escucho atentamente, los veo. Viven la vida sin darse cuenta de lo que vale. La usan, la malgastan, y cuando llega el final, me piden un minuto más. Y pensar que valoran más ese minuto que todo lo que dejan atrás. Me entristece. Ojalá fuera tan fácil, ojalá que con el sólo hecho de arrepentirse pudieran salvarse.
Durante sus vidas trato de advertirles, de hacerles entender que nada en su vida es gratis. Es triste que tenga que llegar ese momento para que aprecien todo lo que perderán. Una caricia, una mirada, todo lo que no supieron valorar. Sólo se acuerdan de mí cuando deciden vivir.
No puedo decir que lo siento, porque a fin de cuentas tengo que hacerlo. Tengo que llevármelos, uno a uno, aunque eso signifique el fin del mundo.
Así que cuando llegue el momento de que camines a mi lado, puede ser que sólo te conceda un minuto más. Aunque si lo llegas a pensar, un minuto puede ser una eternidad.
Este cuento lo "metí" en un concurso que hizo Gandhi, bueno, una versión más corta...tal vez no lo publiquen, pero al menos tuve el valor para enseñarlo...
Reunión de familia
Estaban todos sentados a la mesa. No recordaba la última vez que los había visto. Optimista, creyó que una reunión familiar sería lo ideal para pasar las fiestas.
Al principio, todos muy cordiales se saludaron de beso y abrazo, y se sentaron a cenar. Contaron historias y recordaron sus infancias, hasta que empezaron a reñir por tonterías de las que ella ni siquiera se acordaba.
Minutos después, sentada a la cabeza de la mesa, sonreía porque todo estaba en calma. El silencio la complacía. Todos en la mesa callaban.
Dejó entonces su copa y se levantó. El veneno había actuado rápido. Una agradable reunión de familia.
Al principio, todos muy cordiales se saludaron de beso y abrazo, y se sentaron a cenar. Contaron historias y recordaron sus infancias, hasta que empezaron a reñir por tonterías de las que ella ni siquiera se acordaba.
Minutos después, sentada a la cabeza de la mesa, sonreía porque todo estaba en calma. El silencio la complacía. Todos en la mesa callaban.
Dejó entonces su copa y se levantó. El veneno había actuado rápido. Una agradable reunión de familia.
jueves, 21 de abril de 2011
El perro
Curiosamente hoy he andado muy "GRIM". Este mini cuento se me vino a la cabeza porque escuché a uno de mis perros. Pobrecito, si supiera lo que he escrito, dejaría de quererme...
Escuchaba ladrar a su perro. Intentaba dormir pero el animal ladraba sin cesar. Con la esperanza de dejar de oírlo se tapó la cara con la almohada. No funcionó. Para detener a su mascota se levantó y muy enojado salió rápidamente al jardín, sólo para encontrar la cabeza del perro colgando, junto a la grabadora que él mismo había dejado, con los ladridos del perro grabados y el volumen al máximo.
Un poco raro, es verdad...pero si no lo escribía, no me lo iba a poder sacar de la cabeza...
No más
Decidió que esa era la última vez que se tropezaba. Estaba harto de pasar más tiempo en el piso que en su cama. Se dirigió al sótano. Bajando las escaleras hablaba en voz alta y decía: No más. Entonces se sentó en una caja, tomó una sierra y se cortó las piernas.
Zombie
Con un estornudo le salió el cerebro por la nariz. Estupefacto vio cómo se deslizaba por la pantalla de su computador. No hizo nada más que mirar. Su cerebro moría. Su color rosado cambiaba a gris y él no hacía nada más que mirar. Sólo mirar.
Va otro cuento
Es curioso cómo se forma una imagen en tu cabeza, que mientras estás escribiendo, aparece constantemente para recordarte que debes de contar su historia...
El espejo
Dicen que mi piel es blanca y suave, pero yo la veo rota y gastada. De pie frente al espejo empiezo a contar las grietas, una, dos, tres… no puedo seguir más, me volteo con la esperanza de que se vayan. Me entristece.
¡Era tan bonita! Mis mejillas, antes eran rosas, ahora el color se ha ido de mi cara. Mi cabello se cae. Dicen que eso sucede al envejecer, pero se suponía que yo no lo haría, que sería una niña para siempre, como una imagen congelada, como una pintura. Sí, eso deseaba ser, una pintura por la que el tiempo nunca pasa.
Sigo mirando mi reflejo, veo mis grandes ojos azules y me doy cuenta de que el brillo y la estrella que los adornaba se han desvanecido.
Ahora sé que tomaré una mano y tendré que sentarme a la mesa... buenos modales, té y galletas. Después de un rato se volverá aburrido y estaré otra vez frente al espejo.
Veo mis manos reflejadas y toco mi cara. Están heladas. Mi vestido está sucio, casi ha perdido los holanes y tiene hoyos en la falda. Recuerdo que era blanco con rosas en las mangas. Ahora es amarillo, y las rosas, extraviadas.
Perdí un zapato hace tiempo. Fue en una excursión en la selva, o tal vez en un safari en África. Lo único que queda es la triste y fea calza.
Miro mis dedos que salen por los agujeros. Tengo las uñas blancas, me gustaría que fueran rojas, ojalá me las pintaran.
Entra y sale, me ignora. Eso me gusta, el no tener que poner mi mejor cara y agradarle, el poder ser yo misma y no jugar a que tengo múltiples personalidades.
Quisiera pedirle que no gritara, que aunque fuera por un momento dejara de moverse. Intento abrir la boca, pienso las palabras pero no logran salir, no puedo hacerlas salir. Sufro. ¡Tengo tanto que decir! Me frustro y lloro, pero lloro sin lágrimas, mis ojos están secos, así como mi cara.
Tiembla y caigo del lado. Quiero moverme, volver a sentarme pero estoy rígida, como si estuviera entumecida. Tendré que quedarme así hasta que regrese. Pasó a mi lado y ni siquiera se dio cuenta. Es más fácil ignorarme. Me dejará ahí hasta que le dé la gana, pero, ¿cómo hablarle o gritarle, o siquiera reclamarle, si tan sólo soy una vieja hecha de porcelana?
miércoles, 20 de abril de 2011
I want to go to a party where...
- I want to go to a party where everybody is by themselves and doing nothing...
- I want to go to a party where everybody is dancing in their heads...
- I want to go to a party where the cake complains that everybody is ignoring him...
- I want to go to a party where the music is being played by a deaf man...
- I want to go to a party where everybody is using lightsabers as chopsticks...
- I want to go to a party where everybody talks with their eyes...
- I want to go to a party where everybody brings the monster that lives under their beds...
- I want to go to a party where everybody is sleeping and partying in their heads...
- I want to go to a party where everybody is on monocycles and laughing as hard as they can...
I really want to go...
- I want to go to a party where everybody is dancing in their heads...
- I want to go to a party where the cake complains that everybody is ignoring him...
- I want to go to a party where the music is being played by a deaf man...
- I want to go to a party where everybody is using lightsabers as chopsticks...
- I want to go to a party where everybody talks with their eyes...
- I want to go to a party where everybody brings the monster that lives under their beds...
- I want to go to a party where everybody is sleeping and partying in their heads...
- I want to go to a party where everybody is on monocycles and laughing as hard as they can...
I really want to go...
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