Lloraba la bruja en su madriguera, porque el ratón la perseguía con una escoba.
jueves, 15 de septiembre de 2011
miércoles, 14 de septiembre de 2011
¿En qué le gustaría reencarnar a un grillo?
Los grillos son considerados por muchos de nosotros como insectos molestos y ruidosos que no nos dejan dormir, y que por alguna razón, que encontramos inexplicable, les gusta posarse sólo en las noches en el alfeizar de nuestras ventanas para ponerse a cantar.
Nos quejamos y nos quejamos, pero, ¿en algún momento nos hemos puesto a considerar lo que ellos sienten o lo que piensan sobre nosotros?
Puede resultar difícil imaginar a un grillo como un animal pensante, pero, ¿qué pasaría si cada noche que lo escuchamos hacer ruido, en realidad se está haciendo muchas preguntas a sí mismo?, ¿y si estuviera pensando en qué le gustaría reencarnar?
Después de mucho pensar, llegué a la conclusión de que posiblemente le gustaría reencarnar, por ejemplo, en un músico, más específicamente en un violinista, y estar en una gran orquesta tocando la música de Beethoven o de Mozart. Tal vez se escuche como un cliché caricaturesco, pero a lo mejor lo que para nosotros no es nada más que ruido, para él es música. Me imagino que podría ser, si no es que lo es, muy bueno, digo, si practica todas las noches, algo decente tiene que salir de tanto ensayar.
Ser un defensor de los derechos animales o un superhéroe que salva a sus amigos de las arañas y otros animales, incluidos nosotros claro está (porque a lo mejor nuestros zapatos han asesinado a más grillos que las arañas que hay en el patio de nuestras casas), un héroe que protege a sus semejantes, que lleva mallas rojas y un traje azul con una gran G pintada y, por supuesto, su enorme capa.
Quizá quiera ser un Don Quijote y tener muchas aventuras, como pelear con gigantes que parecen molinos, o ser la conciencia de un pequeño niño de madera, o tal vez un juglar que camina por el mundo cantando sus poemas y tocando su violín. También un filósofo con problemas existenciales severos, que busca solucionarlos cuestionando hasta por qué ladran los perros, o un gran mago que saca conejos de un sombrero y que corta personas por la mitad.
Tal vez desee muchas otras cosas, pero creo que lo que en realidad desea más, es no ser aplastado por algún ser humano desvelado, y que sólo lo dejemos cantar.
Aquiles
Patroclo ha muerto. Lo he visto. He peleado por su cuerpo que ahora se cubre de moscas. Suplico piedad a los dioses para que no permitan que su cuerpo se descomponga. Escuchan mis ruegos y un néctar que cae del cielo lo cubre y lo conserva.
El dolor me envuelve como un manto que me asfixia. Encontraré al hombre que me lo ha arrebatado y pelearé con él, pelearé hasta la muerte. Le ofreceré su sangre a Hades y se la entregaré gustoso. No temo morir, pues viviré para siempre. Mi vida será corta, pero mi memoria será eterna.
He rogado a mi madre fuerza y me ha dado una armadura. Le pedí valor y me consoló con sus palabras. Mis dioses me acompañan en esta dura travesía, haciendo certera mi lanza y guiando la mano que maneja la espada.
Mi mente se nubla, pero debo ser fuerte, por Patroclo, por mí y por mi pueblo. Pagará y de eso me aseguraré. Lucharé contra él hasta que exhale su último aliento, veré cómo se extingue, poco a poco, cómo se derrama su sangre, gota a gota. Sólo le pido a Hades que sufra aún después de su muerte.
Héctor. Escucho su nombre en mi cabeza una y otra vez. Lo detesto, lo aborrezco tanto que me aterra. Pero no, no puedo permitirme tener miedo, no puedo permitirme ser débil. Quiero sangre y quiero muerte, quiero vengar el honor de mi hermano que ahora yace inerte.
Lo buscaré y lo cazaré sin piedad, como a un vil animal. Lo doblegaré y demostraré que el mejor guerrero de Troya no vale nada. Ésta no era mi guerra, pero él la hizo mía, y ahora pagará las consecuencias.
Lo destrozaré ante las puertas de su pueblo y su gente será mi testigo. Perecerá y yo celebraré su muerte con una copa de vino. Me pedirá piedad y se la negaré, me pedirá perdón y no se lo daré. Rogará al cielo y a los dioses nunca haber nacido. Caerá ante mí, así como lo hará su pueblo después de él.
Así que huye Héctor, huye cobarde, porque cuando te cruces en mi camino hallarás el sueño eterno. Podrás escapar, pero no por siempre. Te encontraré entre esta nube de cuerpos, aunque en eso se me vaya la vida.
Mi rostro será lo último que verás y sonreiré, porque con tu muerte cobraré mi honor, y el honor de mi hermano quedará restablecido. Besarás el polvo ante los ojos de tu padre y tu mujer no podrá llorarte.
Te vengaré entonces, Patroclo, derramaré la sangre de Troya para calmar mi dolor y el tuyo, y después te enterraré y reposarás.
Espérame pues hermano mío, que me reuniré pronto contigo y descansaremos juntos por toda la eternidad.
miércoles, 13 de julio de 2011
Es realmente triste... 2
—Es realmente triste —la escuché decir—, que para encontrarme tengo que verme en el espejo.
viernes, 8 de julio de 2011
Semblanza
Bren nació en un Converse gigante de color rojo. Fue educada por las estrellas, el universo y la magia. Su esencia se encuentra en el color morado.
Ahora vive en el mundo dentro de su cabeza. Es guardiana de un zoológico fantástico ubicado justo en el centro del laberinto de su cerebro. Asiste a subastas de cosas perdidas en el país de Nunca Jamás, para después tomar el té y discutir, mientras come pastelillos y galletas, temas relevantes como en qué se parece un cuervo a un escritorio.
Le gusta hacer viajes sobre notas musicales y visitar jardines de objetos de colección. Tiene largas conversaciones con sus libros y cuadernos, y ha sido muchas veces retratada por los personajes que ha ilustrado.
Disfruta ver películas con los protagonistas de sus videojuegos y le divierte pasear a sus perros, pero muy de vez en cuando.
Semblanza hecha con la colaboración de "The English Martian". (http://englishmartian.blogspot.com/).
lunes, 27 de junio de 2011
Sueño
Un zombie se comió mi cerebro. Le dio indigestión. Me dijo que nunca aceptaría otra invitación a comer. Creo que mis pensamientos fueron malos condimentos. Estaba muy molesto. Me disculpé y le regalé un Alka-Seltzer. Se lo tomó. Le explotó el estómago. O lo que quedaba de él. Ahora guardo dentro de un frasco los restos de mi cerebro. Está revuelto con el estómago del zombie molesto. O lo que quedaba de él.
jueves, 9 de junio de 2011
Insomnio
Cambio el insomnio por un pastel de zanahoria...
Cambio el insomnio por el álbum de Naruto...
Cambio el insomnio por un perro rapado...
Cambio el insomnio por un salvavidas ahogado...
Cambio el insomnio por un foco fundido...
Cambio el insomnio por un zombie con lepra...
Cambio el insomnio por la uña del dedo chiquito del pie izquierdo de Eddie Vedder...
Cambio el insomnio por un pájaro buzo...
Cambio el insomnio por un robot asesino...
Cambio el insomnio por un pirata enojado...
Cambio el insomnio por un boleto de ida sin regreso a Tatooine...
Cambio el insomnio por lo que sea... sólo quiero dormir...
Cambio el insomnio por el álbum de Naruto...
Cambio el insomnio por un perro rapado...
Cambio el insomnio por un salvavidas ahogado...
Cambio el insomnio por un foco fundido...
Cambio el insomnio por un zombie con lepra...
Cambio el insomnio por la uña del dedo chiquito del pie izquierdo de Eddie Vedder...
Cambio el insomnio por un pájaro buzo...
Cambio el insomnio por un robot asesino...
Cambio el insomnio por un pirata enojado...
Cambio el insomnio por un boleto de ida sin regreso a Tatooine...
Cambio el insomnio por lo que sea... sólo quiero dormir...
lunes, 6 de junio de 2011
Mi ciudad
Mi ciudad es una copia barata de Tatooine. Es un desierto con edificios, con narcos en vez de Hutts y vendedores de piratería en vez de Jawas.
Amo mi ciudad...
Amo mi ciudad...
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