viernes, 16 de noviembre de 2012

She, the thinker

‎He doesn't know, and it's a good thing that he doesn't. I could never tell him that I love him, that he is everything to me. I could never face the fact that he is young and free, and that I'm older and a prisioner of my own thoughts. I could never tell him that when I look into his beautiful green eyes I feel happy and sad at the same time, because I know I can't have him, I can't be with him. No, I could never tell him that I love him, that he is everything to me. He doesn't know, and it's a good thing that he doesn't.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

¿Los insomnes sueñan con borreguitos blancos?

Sé que no puedes dormir. Yo tampoco. Tantas cosas ocupan nuestras cabezas, que no podemos hacerlas a un lado y simplemente cerrar los ojos y dormir. Creo que tu problema es peor que el mío, pero a fin de cuentas se llama igual: insomnio. Una palabra terrible, si lo llegas a pensar. Debes encontrar una manera de combatirlo.
            Tu misión, si decides aceptarla, será encontrar una solución definitiva para el problema del insomnio. No te preocupes, este mensaje no se autodestruirá, eso te pasará a ti si continúas sin dormir.
Bien. Para empezar necesito que me acompañes. Vamos, no te pido que me tomes de la mano, sólo que vengas conmigo. Haremos un pequeño ejercicio. Cierra los ojos. Ciérralos, ¿por qué la desconfianza? Ahora imagina que estás en el campo, que la brisa corre y… te llaman por teléfono.
Empecemos de nuevo. Cierra los ojos e imagina que estás en el campo. Sientes una brisa relajante y a lo lejos ves un rebaño de lindos borreguitos que brincan por doquier. Síguelos con la mirada. Cuéntalos, uno, dos, tres. Respira profundo. Mientras lo haces, sigue contando, cuatro, cinco, se… asustaste a los borregos. Concéntrate, si no pones de tu parte no lograremos nada.
Mejor hagamos una lista de lo que puede ayudarte a dormir. Yo empiezo:
1- Toma una taza de leche caliente (si te gusta o si no eres intolerante a la lactosa, aunque existe la leche deslactosada).
2- Toma una taza de chocolate caliente (de esa marca gringa o la del conejito, incluso la del niño pantera. Escoge la que sea de tu preferencia. Evítalo si te provoca migraña).
3- Lee un rato antes de dormir (lo malo es que si el libro se pone interesante, no podrás dejarlo y menos vas a descansar).
4- Trabaja como demente todo el día para que, al llegar a tu casa, caigas como saco de papas en tu cama (estar conectado a las redes sociales no cuenta como trabajo).
5- Terapia (no es que tengas problemas mentales, es para descubrir lo que no te deja dormir).
6- Haz… oye, ¡despierta!, que todavía no terminamos.
6- Haz ejercicios de meditación (deja a un lado tus obsesiones, al menos a la hora de dormir).
7- … ¿se te ocurre algo? A mí ya se me acabaron las ideas. No podemos darnos por vencidos. Lograré que duermas aún cuando se haya terminado este cuento.
Intentemos de nuevo la relajación. Cierra los ojos. Imagina que caminas por… ¿dónde?... un bosque con árboles enormes. Es de noche. Vas recorriendo tranquilamente un sendero, cuando a lo lejos escuchas… la voz de tu jefe pidiéndote ese reporte que no has entregado. Vaya que eres difícil. No puedes ni por un momento dejar de pensar en las cosas que te preocupan.
Ya sé qué podemos hacer. Una buena opción son las pastillas para dormir. Aunque dicen que crean adicción. Yo las tomé un tiempo y… oye, ¡oye! Mira que dormirte cuando lo que quiero es ayudarte. Si mañana no puedes dormir, no vengas a pedirme ayuda. Es una grosería quedarse dormido cuando una persona está hablando. Pero bueno, al menos ya encontraste la solución a tu problema. 

jueves, 30 de agosto de 2012

La tristeza de mi Alter Ego

Me entristece tu soledad.
Mi soledad.
Todo.

Me entristece que te duela
alguien a quien no le dueles.
Me duele que te entristezca
alguien a quien no le dueles.

Me entristece tu soledad.
Mi soledad.
Todo.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Desayuno

Servir mis sueños con leche... untar mis esperanzas con mantequilla y mermelada... pelar y cortar en cuadritos mis sentimientos... hacer jugo con mis ilusiones... y después no comer nada...

lunes, 20 de agosto de 2012

Con los ojos abiertos

Cuando muera, lo haré con los ojos abiertos. Quiero ver quién me visita antes de que me pongan 6 metros bajo tierra. Quiero ver quién me valora más estando muerta que viva. Quiero ver quién me dice "te quiero" cuando en vida nunca lo hizo. Quiero ver a todas esas personas que nunca estuvieron a mi lado, que nunca me visitaron o me dijeron "hola", decirme lo mucho que sienten que me haya ido. Quiero ver quién derrama lágrimas sinceras y quién lo hace por pretensión. Quiero ver todos esos rostros que, a partir de ese momento, sólo veré desde lejos. Quiero ver a quién le jalaré los pies y asustaré en noches lluviosas y con truenos. Quiero ver todo lo que no pude cuando estuve viva. Por eso, cuando muera, lo haré con los ojos abiertos.

domingo, 5 de agosto de 2012

En el agua

Nadaba tranquilo. El mar estaba quieto y apacible. Mientras me movía admiraba los peces nadando debajo de mí. Cómo envidiaba sus colores y sus formas. Eran hermosos. Pero estaba aburrido. Y solo. Muy solo. Buscando compañía decidí acercarme a la playa. Nadé lentamente. Me acerqué poco a poco con la esperanza de encontrar a alguien con quien platicar. Pero de pronto todos empezaron a huir. El mar se movía como si una tormenta agitara las aguas. Temor y gritos de pánico inundaron el lugar. Asustado empecé a nadar más rápido. Quería acercarme y preguntar qué era lo que estaba pasando. Pero todos huían. Se alejaban. Salían del agua. Y me dejaban ahí. Flotando. Sin saber qué hacer. Entonces la encontré. Estaba tan cerca que casi podía tocarla. Pero al verme empezó a gritar y a nadar desesperadamente. Yo intentaba decirle que esperara. Que mi intención no era dañarla. Pero me dejó ahí. Escuchando que gritaban. Gritaban aterrorizados y me señalaban. Me señalaban y decían: “¡Cuidado! ¡Salgan del agua! ¡Salgan del agua!”.

lunes, 30 de julio de 2012

Pensamientos de una pensadora compulsiva

Pienso que tengo que dejar de pensar en quien pienso, porque si sigo pensando en él, mi cerebro dejará de pensar para siempre... y pensándolo bien... no vale la pena pensar tanto en una persona que no piensa en mí... debo dejar a un lado todos esos pensamientos y no pensar más en él... aunque tenga que pensar en no pensar en él a diario... dejaré de pensar... en él...

Mi cerebro no me quiere

Mi cerebro no me quiere. A cada rato me dice que me detesta. Además, nunca me obedece. Le digo que recuerde y olvida. Le digo que olvide y recuerda. Le digo que se duerma y me mantiene despierta. Le digo que me mantenga despierta y se duerme. Le pido que odie y quiere. Le pido que quiera y odia. Ahora amenaza con abandonarme. Con dejarme sola. Con irse lejos para no tener que soportarme. Mi cerebro no me quiere. A cada rato me dice que me detesta.