sábado, 10 de agosto de 2013

Death by numbers

In my first life I was a singer. Successful but so sad I killed myself. Fame isn't everything, you know.

In my second life I had a beautiful daughter. Her name was Rose. Pretty as a flower but so weak. Oh, so weak. She died when she was two years old. I couldn't live without her. I just couldn't.

My third life wasn't easy either. I fell in love with a man, but I never told him that I loved him. I was too afraid he would break my heart. And then I found out he fell in love with someone else. I couldn't face the fact that he wasn't mine. The pain was too much for me. So I had to leave. And I left. Forever. But he came with me.

In my fourth life I was a heartless bitch. Many men loved me but I never loved any of them. I used them. But I got tired. So tired. My life had no meaning. I had everything I wanted but, at the same time, I had nothing. I felt hollow. I ended my life. I've never felt more alive.

My fifth life was a lonely one. I lost my grandmother and I had no one else. I wanted to see her again. I jumped from a highway bridge and stopped traffic. I was seventeen.

My sixth life was a happy life. I had a husband and two sons. Beautiful boys. But one day my husband decided he wanted to keep us together forever. And he did. He killed us one morning during breakfast.

My seventh life was easy. I had everything, money, health, love. Have you ever woken up one morning and decided you didn't want to live anymore? I did. Not because I was sad, or heartbroken, or ill. I was bored. Plain and simple. The pills I took gave me such a rush I thought I was dreaming. The maid found me by the pool.

In my eight life I was a homeless person. I got eaten by dogs. They found me frozen to death in an alley. I understand why they did it. They were hungry. Just like I was.

In my ninth life I left this world very suddenly. I saw a blinding light and then I died. I got cut in half by a train.

This is my tenth life, and as I am writing this letter, I'm bleeding to death. Oh, no! I didn't try to kill myself. I don't know who did. I just felt the knife penetrate my stomach. 

I wonder how my next life will be. Maybe I'll be a famous painter, or an awesome surfer, or perhaps a very tiny owl that stares at people that walk through the park late at night.


Or maybe, just maybe, I'll be you.

lunes, 14 de enero de 2013

Encebollado

Comerme mi cerebro. Comérmelo como el hígado... encebollado. Cortarlo con cuchillo de plata. Levantar el dedo meñique al agarrar el tenedor. Llevar lentamente el pedazo de cerebro a la boca. Masticarlo y disfrutar los recuerdos, las penas y los miedos. Comerme mi cerebro. Comérmelo como el hígado... encebollado.

Me preguntaste...

Me preguntaste que por qué no tenía novio. Me dijiste que estaba sola porque quería. Tal vez no tengo novio porque a veces siento que no pertenezco a este planeta. Tal vez porque soy una pensadora compulsiva. Tal vez porque soy fanática de Star Wars y estoy enamorada de Chewbacca. Tal vez porque prefiero los Converse a los zapatos de tacón. Tal vez porque prefiero ver una película fantástica o de acción a ver una comedia romántica. Tal vez porque prefiero comprar un libro a una blusa o unos zapatos. Tal vez porque casi siempre me gana la timidez. Tal vez porque en ocasiones prefiero pasar una tarde leyendo a pasarla rodeada de gente a la que pretendo escuchar. Tal vez porque callo cuando debería hablar y hablo cuando no debo. Tal vez porque a veces soy muy bruta y no me doy cuenta cuando un chavo se interesa en mí y toman mis actitudes distantes como indiferencia. Tal vez porque ese monstruo llamado Miedo me secuestra y no me deja ir. Tal vez porque para muchos hombres no es suficiente con que seas auténtica sino que tienes que ser perfecta. Tal vez porque siempre termino queriendo más de lo que me quieren. Tal vez porque muchas veces se necesita decir algo más que un "te quiero". Tal vez porque no soy como todas esas chavas que los hombres consideran "normales" y que tienen tintes de ama de casa. Tal vez porque la soledad se vuelve costumbre y a veces es imposible dejarla. Tal vez porque sé disparar un rifle. Tal vez porque sé un poco sobre carpintería. Tal vez porque mi plática va más allá de la moda y las telenovelas. Tal vez porque prefiero escribir y leer a vivir la realidad. Tal vez porque en realidad no soy de este planeta...

Me preguntaste que por qué no tenía novio, que por qué estaba sola... ahí lo tienes... espero que te convenza mi respuesta.

martes, 25 de diciembre de 2012

Mi regalo de Navidad

Esperaba a Santa. Tenía preparadas la leche y las galletas (leche deslactosada, porque me dijo que es parcialmente intolerante a la lactosa). Después de aterrizar en el techo, bajó por el ducto de refrigeración, se tomó su leche y devoró las galletas, dando las migajas a sus renos (que por cierto hicieron caca en mi alfombra). Me dijo que Jack Skellington no había podido venir porque planeaba el próximo Halloween (la verdad me sentí aliviada, porque Halloween es la celebración más importante del año).
Mientras esperaba a que se tomara toda la leche, observé que no traía su enorme costal rojo. “Olvidó mi regalo”, pensé. Quizá adivinando lo que pensaba, sacó un papel de su bota derecha, lo extendió sobre la mesa como un gran plano para la construcción de un edificio y me dijo: “Pronto encontrarás tu regalo. No desesperes. Sigue estas instrucciones y lo encontrarás.
Debes buscar en una galaxia muy muy lejana, en un mundo secreto al fondo de un ropero. Cuando llegues al farol, sigue el camino amarillo, pasa la Comarca (pregunta por Bilbo o por Gandalf, ellos te darán el segundo desayuno), da vuelta en el Callejón Diagón (no olvides llegar a la tienda de los hermanos Weasley por artículos de broma, podrías necesitarlos) y dirígete a Hogwarts. Busca el Cuarto de los Requerimientos (te mostrará la salida secreta; no olvides el Mapa del Merodeador). ¡Cuidado con el Sauce Llorón, puede golpearte cuando salgas!
Una vez que lo esquives, dirígete a Fowl Manor y pídele a Artemis oro de los elfos (te será útil para sobornar ogros malolientes y evitar resolver acertijos para cruzar puentes). Cuando tengas el oro, corre a la salida de Moria, Bumblebee te estará esperando para acompañarte en tu travesía. El leñador que cuida la gran puerta te dará el mapa del tesoro que muestra el camino a la Isla del Doctor Moreau. Debes estar atenta, el Capitán Garfio custodia esos mares y si te atrapa, el cocodrilo podría comerse tu mano.
Cuando llegues a la isla, no dejes que el Gato en el Sombrero te engañe, podría desviarte del camino a la casa de la abuelita. El lobo te esperará ahí para que recojas la manzana envenenada que abrirá el portal que lleva a Atlantis (lleva traje de baño). Ahí, V te entregará un huevo de dragón (el nombre de Saphira me gusta, úsalo cuando nazca la pequeña). El monstruo de Frankenstein te dirá cómo entrenarla.
Te encontrarás con Drácula afuera de la cabaña Shrek, donde vive el monstruo; éste te dará varios objetos. Cuídalos, porque los necesitarás para obsequiárselos al Sombrerero Loco. Si no le llevas obsequios, no te entregará la Espada del Augurio con la que podrás ver el camino. Sigue y pasarás por un cementerio donde un chico pálido y flacucho llamado Nadie te llevará al Espejito Espejito. Tienes que cruzarlo para continuar.
Cuando estés en el Mundo del otro lado del Espejo, encontrarás a Mary Poppins, quien te dará a beber un tónico que cambia de color para que recuperes tus fuerzas (créeme, lo necesitarás). Bumblebee deberá quedarse con ella, porque Aslan le dijo que el camino que resta debes recorrerlo sola.
Antes de llegar con el Sombrerero, repite Beetlejuice tres veces para que aparezca (no te asustes, él te llevará hasta la mesa de té). Una vez ahí, observa cuidadosamente, deberás robar la Brújula Dorada sin que la loca Liebre de Marzo te descubra. Es muy probable que tengas que bailar Futterwacken para distraer al Sombrerero y poder escapar (ensaya, mucho, porque me he dado cuenta de que las coreografías no se te dan muy bien).
Llegarás a un castillo en donde el Fantasma de Canterville te pedirá que rescates al Sr. Scrooge que está atrapado en los Calabozos donde Dragones custodian las puertas. Saphira puede ayudarte a vencerlos, siempre y cuando recuerdes todo lo que te dijo el monstruo de Frankenstein. El dueño del castillo, Dr. Jekyll, es un buen hombre, sólo que es manipulado por el Sr. Hyde, un sádico asesino que hará hasta lo imposible para impedir que termines tu travesía.
Cuando Saphira venza a los dragones, pídele que lleve al Sr. Scrooge a su casa. No te será posible acompañarlos. Pero no te desanimes, estarás muy cerca de tu objetivo.
Después llegarás a Panem. Cruzarás las ciudad sin que te detecten porque toda Panem estará muy ocupada viendo los Juegos del Hambre. Ve a la biblioteca y consigue el libro de las Crónicas de Spiderwick; dentro encontrarás el acertijo que te llevará a tu regalo. Una vez que lo resuelvas, hallarás lo que buscas.
Estará sentado en una banca de un parque pintado con gis en el cemento. Lo verás leyendo y no se dará cuenta de que estás cerca. Sentirá tu mirada y volteará a verte. Te observará detenidamente y te dirá: ‘Buenas tardes, la estaba esperando’. Entonces te tomará del brazo y te ayudará a caminar. Y mientras recorren el sendero que los llevará a la casa de Jengibre, te hará un bastón con una rama y te prestará su saco para cubrirte del frío”.

viernes, 16 de noviembre de 2012

She, the thinker

‎He doesn't know, and it's a good thing that he doesn't. I could never tell him that I love him, that he is everything to me. I could never face the fact that he is young and free, and that I'm older and a prisioner of my own thoughts. I could never tell him that when I look into his beautiful green eyes I feel happy and sad at the same time, because I know I can't have him, I can't be with him. No, I could never tell him that I love him, that he is everything to me. He doesn't know, and it's a good thing that he doesn't.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

¿Los insomnes sueñan con borreguitos blancos?

Sé que no puedes dormir. Yo tampoco. Tantas cosas ocupan nuestras cabezas, que no podemos hacerlas a un lado y simplemente cerrar los ojos y dormir. Creo que tu problema es peor que el mío, pero a fin de cuentas se llama igual: insomnio. Una palabra terrible, si lo llegas a pensar. Debes encontrar una manera de combatirlo.
            Tu misión, si decides aceptarla, será encontrar una solución definitiva para el problema del insomnio. No te preocupes, este mensaje no se autodestruirá, eso te pasará a ti si continúas sin dormir.
Bien. Para empezar necesito que me acompañes. Vamos, no te pido que me tomes de la mano, sólo que vengas conmigo. Haremos un pequeño ejercicio. Cierra los ojos. Ciérralos, ¿por qué la desconfianza? Ahora imagina que estás en el campo, que la brisa corre y… te llaman por teléfono.
Empecemos de nuevo. Cierra los ojos e imagina que estás en el campo. Sientes una brisa relajante y a lo lejos ves un rebaño de lindos borreguitos que brincan por doquier. Síguelos con la mirada. Cuéntalos, uno, dos, tres. Respira profundo. Mientras lo haces, sigue contando, cuatro, cinco, se… asustaste a los borregos. Concéntrate, si no pones de tu parte no lograremos nada.
Mejor hagamos una lista de lo que puede ayudarte a dormir. Yo empiezo:
1- Toma una taza de leche caliente (si te gusta o si no eres intolerante a la lactosa, aunque existe la leche deslactosada).
2- Toma una taza de chocolate caliente (de esa marca gringa o la del conejito, incluso la del niño pantera. Escoge la que sea de tu preferencia. Evítalo si te provoca migraña).
3- Lee un rato antes de dormir (lo malo es que si el libro se pone interesante, no podrás dejarlo y menos vas a descansar).
4- Trabaja como demente todo el día para que, al llegar a tu casa, caigas como saco de papas en tu cama (estar conectado a las redes sociales no cuenta como trabajo).
5- Terapia (no es que tengas problemas mentales, es para descubrir lo que no te deja dormir).
6- Haz… oye, ¡despierta!, que todavía no terminamos.
6- Haz ejercicios de meditación (deja a un lado tus obsesiones, al menos a la hora de dormir).
7- … ¿se te ocurre algo? A mí ya se me acabaron las ideas. No podemos darnos por vencidos. Lograré que duermas aún cuando se haya terminado este cuento.
Intentemos de nuevo la relajación. Cierra los ojos. Imagina que caminas por… ¿dónde?... un bosque con árboles enormes. Es de noche. Vas recorriendo tranquilamente un sendero, cuando a lo lejos escuchas… la voz de tu jefe pidiéndote ese reporte que no has entregado. Vaya que eres difícil. No puedes ni por un momento dejar de pensar en las cosas que te preocupan.
Ya sé qué podemos hacer. Una buena opción son las pastillas para dormir. Aunque dicen que crean adicción. Yo las tomé un tiempo y… oye, ¡oye! Mira que dormirte cuando lo que quiero es ayudarte. Si mañana no puedes dormir, no vengas a pedirme ayuda. Es una grosería quedarse dormido cuando una persona está hablando. Pero bueno, al menos ya encontraste la solución a tu problema. 

jueves, 30 de agosto de 2012

La tristeza de mi Alter Ego

Me entristece tu soledad.
Mi soledad.
Todo.

Me entristece que te duela
alguien a quien no le dueles.
Me duele que te entristezca
alguien a quien no le dueles.

Me entristece tu soledad.
Mi soledad.
Todo.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Desayuno

Servir mis sueños con leche... untar mis esperanzas con mantequilla y mermelada... pelar y cortar en cuadritos mis sentimientos... hacer jugo con mis ilusiones... y después no comer nada...